viernes, 10 de mayo de 2013

PAROS INDEFINIDOS DE LA FAPUV EN LAS UNIVERSIDADES.




Los estudiantes, centros de estudiantes, FCU y movimientos estudiantiles de Guayana, nos vemos en la necesidad de informar a toda la comunidad universitaria sobre la situación coyuntural de paros provisionales e indefinidos impulsados por APUNEG en nuestra casa de estudio y a nivel nacional por la FAPUV. Propuesta a la cual el  70% de las universidades, colegios e institutos universitarios no acataron la convocatoria, producto de las mesas de dialogo abiertas desde principios del año con Ministerio del Poder Popular de Educación Universitaria (MPPEU), el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social (MINTRASS) y las actuales con el nuevo Ministro de Educación Universitaria Pedro Calzadilla. FAPUV se había negado hasta el pasado viernes a ocuparlas seriamente, mientras lo que se les pedía era sujeción a los tiempos y pasos legales que deben ser respetados en esta problemática salarial. Estamos de acuerdo sobre un ajuste salarial profesoral sensato, no como el que se viene exigiendo de manera irresponsable, arbitraria y exagerada, no menor e inmediato del 147% de aumento, cuando lo que se había introducido en las clausulas por FAPUV y sus 18 asociaciones, era de un 40% este año y 60% para el año pasado, al igual que FETRAUVE, FENASINPRES, FENASTRAUV, SINDICATOS DE FETRAESUV, FENASIPRUV Y SINDICATOS NO FEDERADOS, que agrupan 111 asociaciones sindicales, que en este momento si van al dialogo con propuestas de avanzada como el del CONTRATO COLECTIVO UNICO, que representa no solo los intereses profesorales, sino también, las demandas de los obreros y administrativos. Estamos en desacuerdo a la ejecución de procedimientos (paros) que colocan en perjuicio al estudiante, ya sea por la pérdida del semestre y por no fijación de las medidas que nos colocan en incertidumbre ante la consecución académica establecida, cercenando nuestro derecho a la educación y afectando nuestro desarrollo profesional. Los profesores nos llaman a su lucha cuando ellos nunca han acudido a la nuestra, nos acorralan al querer ver que esta situación solo se soluciona únicamente saliendo con los estudiantes a la calle, como única vía a futuro ante la problemática, como lo propusieron algunos estudiantes agitadores en la anterior asamblea pregoneros de APUNEG y FAPUV. Es que acaso los profesores nos darán garantías de cambiar el régimen de evaluación, de cambio de horarios cuando salgamos a las calles a movilizarnos por ellos, es que alguna vez FAPUV se pronuncio ante la tercerización en las universidades, estas asociaciones lucharon junto al estudiantado por las reivindicaciones estudiantiles. No compañeros esto es la manera más facilista y descara de utilizar a los estudiantes, de justificar el ausentismo laboral que están cometiendo un grupúsculo de profesores que atropellan el derecho obligatorio de la educación claramente establecido en la constitución y en la Ley Orgánica de Educación. 

¡NO MAS PAROS INDEFINIDOS! ¡NO AL AUSENTISMO DOCENTE SI A LA EDUCACIÓN!  ¡NO MAS MENTIRAS A LOS ESTUDIANTES!


1 comentario:

Oscar dijo...

El Derecho a la Educación. Un tema amplio, y a veces, poco conocido.
El derecho a la educación es un derecho humano reconocido, que abarca también, la obligación de fijar estándares mínimos y mejorar la calidad. Por lo tanto Los Estados y, ¡que quede claro¡ (como la Luna Llena) en nuestro caso particular, el Estado venezolano CONVIENE y se COMPROMETE, además de garantizar el derecho de toda persona a la educación; a implantar un sistema adecuado de becas, y mejorar continuamente las condiciones materiales del CUERPO DOCENTE. Tal como está establecido, en el artículo 13, en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ICESCR) de las Naciones Unidas. De allí que debería quedar clara (como la Luna Llena) la legitimidad de los docentes al exigir que se les garantice un nivel de vida adecuado.
Tergiversar y Manipular la información, es desconocer que el Estado es considerado el responsable de proveer la estructura y los recursos presupuestarios y regulatorios para garantizar la educación.
Para finalizar, es oportuno recordar, que ya el Preámbulo de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789) afirmó expresamente que "la ignorancia, la negligencia o el desprecio de los derechos humanos son las únicas causas de calamidades públicas y de la corrupción de los gobiernos". De manera similar, el Preámbulo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos afirmó en 1948 que "el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad".